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martes, 23 de septiembre de 2014

¿Pide Dios a su pueblo que deje de comer carne?

¿Qué debiéramos tener en cuenta para entender debidamente el tema de la carne?

“Es esencial que el lector tenga en cuenta estos hechos y la época en que se escribieron las distintas declaraciones al estudiar esta fase del tema de la carne. - Los compiladores.” (CRA 486) 
“Acerca de los testimonios, nada es ignorado, nada es puesto a un lado. Sin embargo, deben tomarse en cuenta el tiempo y el lugar. Los hechos y la época.” (1MS 65)

1859: Elena White consideraba permisible comer cerdo

“Vi que sus ideas concernientes a la carne de cerdo no causarían ningún perjuicio si ustedes las guardaran para sí mismos; pero en su juicio y opinión han convertido este asunto en una prueba, y sus acciones han mostrado claramente su fe en este asunto. Si Dios requiere que su pueblo se abstenga de consumir carne de puerco, los convencerá acerca de ello.” (1T 189-190)
Nota: Al igual que el resto de cristianos de la época, Elena White no veía mayor problema con el consumo de la carne de cerdo. Sin embargo vio que si alguien quería abstenerse de comerla y al mismo tiempo imponía a otros su punto de vista causaría perjuicio a la causa. El contexto revela que aún el pueblo no estaba preparado para dar este paso. Sólo casi cinco años después, después de la organización de la iglesia, el Señor consideró conveniente convertir esta verdad en una prueba para todos.

1863: El Señor revela a Elena White la reforma pro salud

“Fue en el hogar del Hno. A. Hilliard, ubicado en Otsego, Michigan, el 6 de junio de 1863 cuando el gran tema de la reforma pro salud fue abierto delante de mí en visión.” (CRA 577-578)

1864: Se revela por qué Dios permitió comer carne

"Dios dio a nuestros primeros padres el alimento que él había establecido que la raza humana debía consumir.  Era contrario a su plan que se quitara la vida a ningún ser viviente.  No había de haber muerte en el Edén.  El fruto de los árboles del huerto constituía el alimento exigido por las necesidades del hombre. Dios no dio al hombre permiso para consumir alimentos animales hasta después del diluvio... Y permitió que la raza longeva comiera alimentos de origen animal para abreviar su existencia pecaminosa. Pronto después del diluvio la raza humana comenzó  a decrecer en tamaño y en longevidad." (CRA 445-446)

1868: Elena White ahora reconoce que comer cerdo y otras carnes es perjudicial

"El consumo de carne de cerdo en vuestra familia os ha proporcionado sangre de mala calidad. La Hna. H necesita limitarse estrictamente a un régimen de cereales, frutas y verduras, cocinadas sin carne ni grasa alguna." (2T 57)
"El pueblo que se está preparando para ser santo, puro y refinado, y ser introducido en la compañía de los ángeles celestiales, ¿habrá de continuar quitando la vida de los seres creados por Dios para sustentarse con su carne y considerarla como un lujo? Por lo que el Señor me ha mostrado, habrá que cambiar este orden de cosas, y el pueblo de Dios ejercerá templanza en todas las cosas.” (2T 58)
“Los que profesan estar preparándose para la traslación no deberían ser carnívoros... (2T 56)

1870: Elena White recomienda no dar ninguna clase de carne a los niños

“No debe ponerse carne delante de nuestros hijos. Su influencia tiende a excitar y fortalecer las pasiones inferiores, y tiende a amortiguar las facultades morales. Los cereales y las frutas, preparados sin grasa y en forma tan natural como sea posible, deben ser el alimento destinado a todos aquellos que aseveran estar preparándose para ser trasladados al cielo.” (2T 316)

1870: En algunos casos se permite comer carne pero en pequeñas cantidades

“En algunos casos, aun una pequeña cantidad de la carne menos perjudicial causaría menos daño que sentir un profundo deseo por ella.” (2T 342)

1884: Aún no es tiempo de dejar la carne completamente

“Ud. preguntará: ¿Eliminaría Ud. completamente el consumo de carne? Contesto: Con el tiempo llegaría a eso, pero no estamos preparados para dar este paso precisamente ahora. Con el tiempo se descartará del todo el consumo de carne. La carne de animales no compondrá más una parte de nuestro régimen; miraremos las carnicerías con disgusto...” (CRA 488)

1890: Elena White consume carne ocasionalmente pero sabe que no es lo mejor

“En ciertos casos de enfermedad o de agotamiento puede pensarse que es mejor emplear algo de carne... Cuando yo no podía obtener el alimento que necesitaba, a veces he comido un poco de carne; pero tengo cada vez más temor de hacerlo.” (CRA 471-472)

1894: Elena White elimina definitivamente la carne de su dieta

“Desde el congreso campestre de Brighton (enero de 1894) yo he eliminado absolutamente la carne de mi mesa. Existe el entendimiento de que ora sea que esté en casa o afuera, nada de esta clase ha de usarse en mi familia, o ha de ponerse sobre la mesa.” (CRA 586)

1894: Elena White creía que habían circunstancias que justificaban que algunos adventistas comieran carne

“Estimúlese el consumo de frutas, legumbres, hortalizas y pan, Un régimen de carne no es el más sano, y sin embargo yo no asumiría la posición de que la carne debe ser descartada por todos. Los que tienen órganos digestivos debilitados pueden a menudo usar carne, cuando no pueden comer legumbres, hortalizas, frutas o gachas. [Pero peligro...] Cuanto mayor sea la abundancia en que la carne componga el régimen de los maestros y alumnos, tanto menos susceptible será la mente de comprender las cosas espirituales.” (CRA 472)

1896: Elena White reconoce que la presión externa la había llevado a conclusiones equivocadas

“Tengo una gran familia que a menudo cuenta con 16 miembros. En ella hay hombres que trabajan con el arado y que derriban árboles. Estos efectúan el más vigoroso ejercicio, pero ni una partícula de carne se coloca en la mesa. No hemos usado la carne desde el congreso campestre de Brighton. No era mi propósito tenerla en la mesa en ningún momento, pero se hicieron urgentes pedidos en que se declaraba que tal persona no podía comer tal o cual cosa, y que su estómago podía digerir la carne mejor que cualquier otra cosa. De esta forma fui tentada a colocar carne en mi mesa.” (CRA 587)

1896: Se revela que comer carne afecta la espiritualidad y que la ignorancia voluntaria de este tema es pecado

"No conocéis el peligro de comer carne simplemente porque vuestro apetito lo reclama. Al participar el hombre de este régimen, coloca en su boca algo que estimula pasiones que no son santas. Emociones impías llenan la mente, y las percepciones espirituales se anublan, pues la complacencia propia tiende a corromper el gusto y el juicio. Al servir en vuestra mesa esa clase de alimentos vais en contra de la voluntad de Dios. Se produce una condición de cosas que os inducirá a desatender los preceptos de la ley de Dios" (3MS 330-331)

"Lo que comemos y bebemos tiene una influencia importante sobre nuestras vidas, y los cristianos deben conformar sus hábitos en el comer y beber con las leyes de la naturaleza. Debemos sentir nuestra obligación hacia Dios en estos asuntos. La obediencia a las leyes de la salud debe ser materia de estudio ferviente, pues la ignorancia voluntaria sobre este tema es pecado." (3MS 332)

1899: Se confirma que la carne no es necesaria en lo absoluto

“Los hábitos y prácticas de los hombres han puesto la tierra en tal condición que la familia humana debe reemplazar los alimentos animales por otra clase de sostén. No necesitamos la carne en absoluto. Dios puede darnos otra cosa.” (CRA 459)

1900: Se anuncia a los pastores que ya es tiempo de un cambio general

“Existen preciosas bendiciones y una rica experiencia que pueden obtenerse si los ministros combinan la presentación del tema de la salud con todas sus labores en las iglesias. El pueblo debe tener la luz sobre la reforma pro salud... Los presidentes de nuestras asociaciones necesitan darse cuenta de que ya es tiempopara asumir la debida actitud en esta materia. Los pastores y los maestros han de dar a los demás la luz que ellos han recibido.” (CRA 544)

1900: Se hace del régimen una prueba para los ministros, rectores, profesores y dirigentes de iglesia

“Ningún hombre debe ser consagrado como maestro del pueblo mientras su propia enseñanza o ejemplo contradiga el testimonio que Dios ha dado a sus siervos para que presenten con respecto al régimen, porque esto traerá confusión. Su falta de consideración por la reforma pro salud los descalifica para presentarse como mensajeros del Señor.” (CRA 545)
“Hay un mensaje que presentar en cada iglesia con respecto a la reforma pro salud. Hay una obra que hacer en cada escuela. Ni al director ni a los maestros debiera encargárseles la juventud hasta que tengan un conocimiento práctico sobre este tema.” (CRA 547)
“[Dios] desea que la mente y el cuerpo sean preservados en la mejor condición de salud, y que toda facultad y atributo se hallen bajo el dominio divino, y que sean tan vigorosos como los hábitos de cuidado y estricta temperancia pueden hacerlos... Solamente los que aprecien estos principios, y han sido educados a cuidar sus cuerpos inteligentemente y el temor de Dios, deben ser elegidos para asumir responsabilidades en esta obra.” (CRA 185)

1901: Se insta a evitar los extremos. Enseñar a abandonar el consumo de carne no es un extremo.

"Hemos de relacionarnos con las masas.  Si se les enseña la reforma pro salud en una manera extremista, se producirá mucho daño.  Les pedimos que dejen de comer carne y de beber té o café.  Este pedido es correcto, pero algunos dicen que la leche también debiera descartarse.  Este es un asunto que requiere ser tratado con cuidado... Debiera eliminarse todo alimento a base de carne, pero las hortalizas deben prepararse en forma sabrosa, añadiendo un poco de leche o crema, o su equivalente." (CRA 241-242) 

1901 - 1902: Se pide a ministros y colportores dar ejemplo aún fuera de casa

“Alístense nuestros ministros y colportores bajo el estandarte de la estricta temperancia. Nunca se avergüencen de decir: ‘No, gracias; no como carne. Tengo escrúpulos de conciencia contra el comer la carne de animales muertos’. Si se ofrece té, rechazadlo, dando la razón que os induce a hacerlo.” (CRA 482)

“Dios ha provisto abundancia de frutas y cereales, los cuales pueden ser saludablemente preparados y empleados en cantidades debidas. ¿Por qué, entonces, continúan los hombres eligiendo carne? ¿Podemos tener confianza en ministros que, sentados en mesas donde se sirve carne, se unen con los demás para comerla?” (CRA 481)

“Que ninguno de nuestros ministros presente un ejemplo malo en el consumo de carne. Vivan ellos y sus familias a la altura de la reforma pro salud.” (CRA 478)

1902: Más razones para dejar la carne

“Muchas veces cuando se come carne, ésta se descompone en el estómago, yproduce enfermedad. El cáncer, los tumores y las enfermedades pulmonares son producidos mayormente por el consumo de carne.” (CRA 458)
"Mediante el uso de la carne la naturaleza animal se fortalece, y la naturaleza espiritual se debilita.  Hombres como Ud., que se dedican al trabajo más solemne e importante que una vez se haya confiado a seres humanos, necesitan prestar atención especial a lo que comen... Aunque no convertimos el uso de carne en una prueba de discipulado, aunque no deseamos forzar a nadie a abandonar su uso, es nuestro deber pedir que ningún ministro de la asociación considere livianamente el mensaje de la reforma en este punto o se oponga a él." (Ev 482)

1902: No hay excusas válidas en este tiempo

“Los que usan carne desatienden todas las advertencias que Dios ha dado concerniente a esta cuestión. No tienen evidencia de que andan en sendas seguras. No tienen la menor excusa por comer carne de animales muertos. La maldición de Dios descansa sobre la creación animal. ” (CRA 458)

1903: Se prescribe la abstinencia total de la carne

“Las hortalizas, las legumbres, las frutas y los cereales deben constituir nuestro régimen alimenticio. Ni un gramo de carne debiera entrar en nuestro estómago. El consumo de carne es antinatural. Hemos de regresar al propósito original que Dios tenía en la creación del hombre.” (CRA 454)

1905: Se indica a todos que deben abandonar su consumo

“¿No es tiempo ya de que todos prescindan de consumir carne? ¿Cómo Pueden seguir haciendo uso de un alimento cuyo efecto es tan pernicioso para el alma y el cuerpo los que se esfuerzan por llevar una vida pura, refinada y santa, para gozar de la compañía de los ángeles celestiales?” (CRA 454)

1905: No es sólo por salud sino por amor y misericordia

“¿Cómo pueden quitar la vida a seres creados por Dios y consumir su carne con deleite? Vuelvan más bien al alimento sano y delicioso que fue dado al hombre en el principio, y tengan ellos mismos y enseñen a sus hijos a tener misericordia de los seres irracionales que Dios creó y puso bajo nuestro dominio.” (CRA 454)

1909: No es una condición para los recién convertidos pero sí para los miembros más antiguos

“No hacemos del consumo de la carne una condición para la admisión de los miembros; pero debiéramos considerar la influencia que ejercen sobre otros los creyentes profesos que usan carne.” (CRA 485)

1909: Se recuerda a los ministros dar buen ejemplo para ser dignos de su salario

“¿Quiere cualquiera de los que son ministros del Evangelio y que proclaman la verdad más solemne que haya sido dada a los mortales, dar el ejemplo de volver a las ollas de Egipto? ¿Quieren los que son, sostenidos por el diezmo de la tesorería de Dios permitir que la gula envenene la corriente vital que fluye por sus venas? ¿Harán caso omiso de la luz y las amonestaciones que Dios les ha dado?” (CRA 485)
Nota: ¿Si los ministros no damos ejemplo, cómo llevará el Señor a la convicción a los miembros de iglesia?  No debemos seguir ignorando las instrucciones del Señor porque otros lo han hecho en el pasado. Cuando Dios quitó la carne de la dieta de los israelitas en el desierto, Moisés fue fiel aceptando el plan del Señor para su pueblo.

1909: No seguir el régimen vegetariano pudiendo hacerlo, llevará a la pérdida de la percepción de la verdad y a la apostasía

"Los que están en situación de poder seguir un régimen vegetariano, pero prefieren seguir sus propias inclinaciones en este asunto, comiendo y bebiendo como quieren, irán descuidando gradualmente la instrucción que el Señor ha dado tocante a otras fases de la verdad presente, perderán su percepción de lo que es verdad y segarán con toda seguridad lo que hayan sembrado." (CRA 483)
“Muchos que están hoy solamente medio convertidos con respecto al consumo de carne abandonarán el pueblo de Dios para no andar más con él.” (CRA 456) 1902

2013: ¿Qué espera Dios de nosotros hoy?  

“A medida que nos acercamos al tiempo del fin, debemos elevarnos cada vez más alto en el asunto de la reforma pro salud y la temperancia cristiana” (CRA 543) 1900

"Se me ha presentado con toda claridad que el pueblo de Dios debe adoptar una posición firme contra la costumbre de comer carne. ¿Habría Dios dado durante treinta años el mensaje a su pueblo según el cual si desea tener sangre pura y mentes claras deben abandonar el uso de la carne, si no hubiera querido que prestaran atención a este mensaje?" (Ev 481) 1902

¿Debiéramos descartar también la leche y los huevos?

"Los pobres dicen, cuando se les presenta la reforma pro salud: '¿Qué comeremos?  No podemos comprar nueces porque su precio es excesivo'... Mientras predico el Evangelio a los pobres, se me ha instruido a decirles que coman lo que es más nutritivo.  No puedo decirles: No debéis comer huevos, ni leche ni crema no debéis usar mantequilla en la preparación de los alimentos.  El Evangelio debe ser predicado a los pobres, y aun no ha llegado el tiempo de prescribir el régimen más estricto... Las reformas exigentes hasta el límite pueden convenir a cierta clase, que puede obtener todo lo que necesita para reemplazar las cosas descartadas..." (CRA 242) 1901
"Aunque yo descartaría la carne como perjudicial, algo menos objetable puede emplearse, y esto se encuentra en los huevos. No omitamos de la mesa la leche ni prohibamos su uso al cocinar el alimento.  La leche usada debe obtenerse de vacas sanas y debe ser esterilizada... Sin embargo no debemos considerar como negación de los buenos principios el emplear huevos de gallinas bien cuidadas y adecuadamente alimentadas." (CRA 238-241) 1901
"La leche, los huevos y la mantequilla no deben clasificarse con la carne.  En algunos casos el uso de huevos es beneficioso.  No ha llegado el tiempo en que debamos decir que se debe descartar completamente el consumo de leche y huevos.  Hay familias pobres cuya alimentación consiste mayormente en pan y leche.  Tienen poca fruta, y no pueden comprar los alimentos a base de oleaginosas.  Al enseñar la reforma pro salud, como en toda otra obra evangélica, debemos tener en cuenta la situación de la gente.  Hasta que podamos enseñarle a preparar alimentos saludables, apetitosos, nutritivos, y sin embargo, poco costosos, no estamos libres para presentar los principios más adelantados de la alimentación saludable." (CRA 418) 1902
"Algunos, al abstenerse de leche, huevos y mantequilla, no proveyeron a su cuerpo una alimentación adecuada y como consecuencia se han debilitado e incapacitado para el trabajo. De esta manera, la reforma pro salud ha sido desacreditada. La obra que nos hemos esforzado por levantar sólidamente se confunde con las extravagancias que Dios no ha ordenado, y las energías de la iglesia se ven estorbadas. Pero Dios intervendrá para contrarrestar los resultados de ideas tan extremistas." (9T 130) 1909
"Llegará el tiempo cuando tal vez tengamos que dejar algunos de los alimentos que usamos ahora, como la leche, la crema y los huevos; pero no necesitamos crearnos dificultades por restricciones prematuras y exageradas. Esperemos que las circunstancias lo exijan y que el Señor prepare el camino." (9T 130) 1909

No le creamos a nuestro enemigo

“Algunos piensan que no pueden reformarse, que la salud sería sacrificada si ellos intentaran abandonar el uso de té, tabaco y carne.  Esta es una sugestión de Satanás.  Son estos estimulantes perniciosos los que con toda certeza están minando la constitución y preparando el sistema para la entrada de enfermedades agudas... El uso de estimulantes antinaturales es destructivo para la salud, y tiene una influencia anubladora sobre el cerebro, porque le hace imposible apreciar las cosas eternas. Los que aprecian tales ídolos no pueden valorar debidamente la salvación que Cristo ha preparado para ellos...” (CRA 517-518) 1867

Creámosle a nuestro Creador y Diseñador

“En los cereales, las frutas, las legumbres y las nueces (frutas secas oleaginosas) han de hallarse todos los elementos alimenticios que necesitamos. Si acudimos al Señor con mentes sencillas, él nos enseñará cómo preparar alimentos sanos, libres de todo rastro de carne.” (CRA 431) 1906

Conclusión

Apreciados hermanos. Es importante indicar que usar los textos acerca de la carne para señalar y condenar a otros es incorrecto. Hubo personas en el pasado que los usaron así y crearon gran prejuicio y desafecto por este tema. Sin embargo, como dice Elena White, "debido a que algunos han actuado repetidamente de una forma poco discreta, al imponer sus ideas respecto a la reforma pro salud, ¿se atrevería alguien a despreciar la verdad al respecto?" (6T 373)
Recordemos que aunque el Señor en tiempos de Noé permitió comer carne, no lo hizo porque fuera bueno para el ser humano, sino porque por ese medio disminuiría su tiempo de vida. ¿No estamos viviendo demasiado poco ya? Dios no quiere para su pueblo de hoy lo mismo que para su pueblo en tiempos del diluvio. Hoy quiere que su pueblo viva más y mejor, por ello debiéramos estar atentos asus últimas instrucciones respecto a la dieta.
Al igual que el tema del sábado, el dejar la carne no es para ganar la salvación, pero es necesario que habiendo sido salvos por su gracia, no olvidemos que fuimos comprados por precio para que no vivamos más para nosotros, sino para Aquel que murió para salvarnos. Cualquier cosa que Él nos pidiere, ¿no la haremos con gusto por amor a él? Él es nuestro Señor y nosotros sus siervos. Si él nos pide hoy que cambiemos nuestra alimentación ¿no obedeceremos? ¿Más aún cuando es por nuestro propio bien, el de nuestras familias y el de su iglesia? Ánimo mis hermanos y hermanas. Sé que no es fácil para muchos, pero él nos ayudará en nuestras debilidades y nos dará la victoria si nos aferramos de su fortaleza.

Fuente: REAVIVAMIENTO

miércoles, 24 de julio de 2013

Ser vegana mejoró mi salud


Me llamaron coneja, demente y traidora a mi estado natal, Texas, donde la carne es el elemento básico de las tres comidas.
Pero al terminar la odisea de una alimentación a base de vegetales, aprendí que una comida saludable es más que un plato con carne y papas.
El 17 de junio me uní a un plan vegano (vegetariano estricto, sin lácteos) de 10 días para abordar el tema de la obesidad entre latinos en Los Ángeles; el programa piloto, organizado por AltaMed Health Services, se basó en el plan McDougall, creado por el Dr. John A. McDougall, médico, autor respetado y defensor de la salud, quien reside en Santa Rosa, California.
Un plan vegano elimina la carne, el pollo, el pavo, los lácteos y los alimentos procesados de la dieta, para ayudar a perder peso y reducir la dependencia en los medicamentos para la diabetes y las enfermedades del corazón. Todos los alimentos fueron cocinados y preparados por la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Santa Mónica.
Mi esposo Raúl y yo estuvimos entre las 55 personas que participaron en el programa McDougall, que incluyó coaches de alimentos, médicos y un equipo de expertos que siguieron nuestro progreso para comprobar que la comunidad Latina puede convertirse en vegetariana y, como resultado, mejorar su salud .
La labor fue un esfuerzo para abordar las tasas de obesidad entre los latinos, quienes llevamos la delantera en las enfermedades del corazón, el cáncer, la diabetes, la presión arterial y la obesidad. Siete de cada 10 personas mueren cada año a causa de estas enfemedades que son prevenibles.
De hecho, de acuerdo a los autores como McDougall y los doctores T. Colin Campbell y Caldwell Esselstyn, del China Study y Prevent and Revert Heart Disease, cuyos libros fueron los catalizadores para que el presidente Bill Clinton se convirtiera vegano (no sólo ayudaron a mejorar su salud, también lo ayudaron a perder 24 libras), la alimentación a base de vegetales no sólo puede prevenir la mayoría de varios tipos de cáncer, la diabetes Tipo 2, las enfermedades del corazón y la obesidad - sino que también puede revertir estos males.
En el condado de Los Ángeles, casi uno de cada 10 adultos vive con diabetes. El problema es que una tercera parte ni siquiera sabe que lo tiene, según afirma la Asociación Americana de la Diabetes.
Vengo de una familia de diabéticos. Mi padre murió el año pasado de complicaciones de diabetes y mi madre padeció de hipertensión.
Mis abuelas murieron de diabetes, la quinta causa principal de muerte entre latinos en Estados Unidos y una causa principal de enfermedades del corazón, embolias, males renales, ceguera y amputaciones.
Mi peso había llegado hasta las 225 libras tras las muertes de mi hermano y mis padres en los últimos cinco años.
Pesaba 10 libras más que el día que di a luz a nuestro hijo, Alan Raúl, hace 11 años.
Vivía deprimida y batallaba para respirar. Mi presión arterial subió a 160/103 y el nivel elevado de colesterol en la sangre era de 254 –lo que promulgó una llamada personal de mi médico para advertirme del peligro que enfrentaba.
Llamémosle un llamado de Dios o un correo que no llegó a mi buzón SPAM —recibí una invitación de AltaMed para participar en la forma más estricta de un dieta vegetariana y escribir una nota para La Opinión —una que requería estudios de sangre antes y después para analizar la glucosa, el colesterol, la tiroides y las enzimas del hígado. El plan parecía conveniente para los participantes: Nos llevarían alimentos diarios con frutas y ensaladas frescas, sopas, verduras, vegetales, granos integrales, y proteínas como tofu, cacahuates y semillas, a nuestra casa en Long Beach.
Lo imaginé fácil: 10 días sin carne y a la vez apoyar a mi esposo Raúl, quien es vegetariano y tiene el colesterol alto. Pero a medida que pasaban los días, empezaron los antojos.
La segunda noche desperté bañada en sudor, con ronchas en la cabeza y todo el cuerpo –algo que solamente ocurre cuando estoy bajo mucho estrés. Mi cuerpo pedía hamburguesas, papas fritas y la comida chatarra que estaba acostumbrado a recibir.
Pero no se las dí.
Esa misma noche, publiqué mis ansiedades en Facebook, con esperanzas de que alguien me contestara a las 3:14 de la madrugada. Segundos después llegaron las respuestas de Max y Alicia Gallegos, angelinos adictos a las redes sociales que ahora viven en Dallas.
Alicia me decía: "no aflojes", mientras su marido, ejecutivo de McDonald's, me hablaba de tamales y pozole. Mis estatus diarios con fotos se convirtieron en todo un éxito entre amigos y familiares de todo el mundo. No faltaron amigos de la infancia, como Rudy Carr de Texas que se burlaba al colocar imágenes de carne asada, carnitas y las tradicionales 'Fajitas' de mi estado natal. Al final, tres amigas publicaron que iniciarían una dieta basada en vegetales, mientras que otras pedían recetas de los alimentos saludables.
El 27 de junio, completamos el programa y nos hicieron los últimos exámenes de sangre.
Me impresionó la cantidad de energía que traía y las ocho libras que perdí, las cuales me permitieron ponerme unos jeans que no había usado desde hace cuatro años. Pero lo que me dejó con la boca abierta fueron los resultados de sangre que nos dieron unos días después. Mi colesterol dio un bajón de más de 100 puntos, tenía una presión arterial normal de 117/72 y las palabras de Dr. Martin Serota, director médico de AltaMed que también participó en el programa: "Eras diabética pero la revertiste por la dieta", señaló. "Eres un gran ejemplo de lo que puede hacer una alimentación adecuada".
Entre más pasan los días, me pregunto si el programa McDougall tuvo algo que ver con la recuperación del transplante de córnea que tuvo mi esposo el mismo día en que iniciamos el programa, la cual su cirujano llamó una recuperación "más rápida de lo normal".
No dejo de pensar en ello...

Fuente: La Opinión

miércoles, 10 de abril de 2013

Alimentos de origen vegetal versus alimentos de origen animal


En la página Bambu Chuveroso mi querido amigo Ricardo Fioravanti, construyó un cuadro que nos puede ayudar para comparar y analizar los alimentos de origen vegetal con los alimentos de origen animal.

¿Cuáles serán los mejores alimentos para tu vida?

Mira las diferencias en 11 ítems importantes y decide lo que es mejor para ti.


Visita: www.bambuchuveroso.com.br (Página en portugués)

Vía: Curiosidades Nutritivas

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El mito del vegetarianismo




En las interesantes reminiscencias de su crecimiento en un hogar adventista en la década de los 70, Andy Nash cuenta de un almuerzo a la canasta celebrado un sábado en su iglesia. Entre los concurrentes había una familia no adventista. Deseosos de contribuir al almuerzo, los visitantes fueron apresuradamente a un Kentucky Fried Chicken cercano y regresaron con un balde grande de piernas de pollo que depositaron en la mesa común. Los miembros, no sabiendo cómo actuar, al principio pasaron por alto las presas de pollo y se sirvieron del plato que aparece regularmente en tales ocasiones entre adventistas: el rollo de pechuga de pavo vegetariano. Entonces, el pastor local, sin miramientos, se sirvió del jugoso pollo frito. Según se cuenta, un gran silencio se dejó sentir entre los presentes, "parecido al que precede una avalancha". De pronto, como una sola persona, todos se apresuraron a servirse del pollo frito. 1

Puede que sea una anécdota elaborada, pero hace resaltar un falso concepto que perdura en la iglesia: la idea que los adventistas son vegetarianos. Es un mito que se repite tanto en la mayoría de las obras de referencia como en el Internet cuando se informa acerca de los adventistas. La última edición de la Encyclopedia of Christianity dice que los adventistas "embrace vegetarianism" (han adoptado el vegetarianismo).2 Un artículo acerca de la iglesia en la página web Movimientos Religiososinforma que "una grande proporción" de los adventistas practican el vegetarianismo, y en las páginas cibernéticas sobre comidas en la sección interactiva de CNN simplemente se afirma que los adventistas del séptimo día "son vegetarianos". 3

No es motivo de sorpresa que los no adventistas digan tal cosa cuando la iglesia se empeña en propagar esa imagen. En un libro que la iglesia preparó para promover el "estilo de vida adventista" entre los nuevos conversos, se les informa que "muchos adventistas elijen ser vegetarianos". 4 Un nuevo miembro de iglesia que escribió a la Adventist Review (La Revista Adventista) está bajo la impresión que "casi todos los adventistas son vegetarianos", mientras que la página SDAToday.netdeclara que "la mayoría de los adventistas son vegetarianos". 5 La imagen es recalcada por el hecho que en las cafeterías de instituciones adventistas, con la excepción de hospitales que atienden pacientes no adventistas, sólo se sirve comida vegetariana.

Un vistazo ligero a la historia del adventismo, sin embargo, revela que, como estilo de vida, el vegetarianismo nunca obtuvo mayor éxito entre los adventistas. Cuando el doctor John Harvey Kellogg estudió el progreso de la reforma pro salud en la denominación hasta 1891, encontró que entre los miembros de iglesia el vegetarianismo prácticamente no existía. Según Kellogg, los adventistas habían llegado a la conclusión opuesta: "un buen bife de res es necesario para la buena salud". Además, en las asambleas anuales las casetas de comida ofrecían "carne seca, arenque ahumado, bacalao, hipogloso ahumado", y "diversos anillos de chorizo". Con obvio desánimo concede él que, entre "las familias de la denominación, probablemente se pueda encontrar muy pocas que no se congregan diariamente junto a las ollas de carne". 6

El sanatorio de Battle Creek, que Kellogg administraba, también servía carne. Un menú del sanatorio fechado en 1888 ofrece bife de res y cordero asado entre otras cosas. 7 Elena White, que introdujo el vegetarianismo a la denominación con sus visiones sobre la salud, a través de los años continuó comiendo venado, pato, pollo, ostras y arenque. 8

En la última década del siglo diecinueve se hizo un gran esfuerzo por convertir a los adventistas al vegetarianismo, dirigido principalmente por Kellogg. A comienzos de la década él eliminó las carnes del menú del sanatorio, y en 1894 Elena White finalmente quitó la carne de su dieta. 9La mayoría de los adventistas, sin embargo, decidieron no seguir su ejemplo, inclusive la esposa de Kellogg.

La Sra. Kellogg, la directora de "una cocina experimental y una escuela de cocina" en el sanatorio de Battle Creek, publicó un libro de recetas de cocina en 1893. 10 Si bien en la introducción admite que los ingredientes de origen animal no son "necesarios para el debido mantenimiento de la vida y la salud vigorosas", una amplia sección está dedicada a la selección, preservación y preparación de carnes. Muchas recetas informan cómo preparar carne de res, capón, pollo, aves silvestres, pescados, mariscos, langostas y cangrejos. 11

La señora Kellogg específicamente omite el cerdo, mucho antes que S. N. Haskell presentara su interpretación de las leyes levíticas sobre la alimentación en 1903 (el primer adventista que lo hiciera), y que la iglesia decidiera proscribir las carnes "impuras". 12 La causa del vegetarianismo fue perdida definitivamente mas tarde en esa década cuando Kellogg, quien hubiera podido convencer a la iglesia, fue desfraternizado por la denominación en 1907, y en 1908 el presidente de la Asociación General, A. G. Daniells, se declaró exitosamente en contra de que el vegetarianismo fuera una prueba de discipulado, a pesar de que la Hna. White era quien había apoyado la idea. 13

Lo que produjo ese resultado no fue sólo que el Pastor Daniells, el presidente de la iglesia con el mayor número de años en ese puesto, era conocido por todos como carnívoro. Aparentemente él tenía mejor conocimiento que la profetisa de la membresía de la iglesia. Si ella hubiera prevalecido, y el vegetarianismo se hubiera convertido en un requisito de membresía, una gran proporción de adventistas, incluyendo algunos altos dirigentes, hubieran sido desfraternizados inmediatamente.

Uno de los factores que pudo haber militado en contra del vegetarianismo fue que los adventistas, en su mayoría, eran pobladores del campo. Al comienzo del siglo veinte, muchos adventistas eran agricultores, y probablemente estaban acostumbrados a comer carne de animales domésticos. 14 A medida que la proporción de adventistas agricultores menguó, la proporción de miembros vegetarianos aumentó. Esta tendencia fue reforzada en las décadas de los 20 y los 30 por adventistas como T. A. Van Gundry, quien elaboró nuevos productos a base de habichuelas soja, y Jethro Kloss, autor del famoso libro de recetas vegetarianas, Back to Eden (Retornando al Edén). 15

Ya para la década de los 40, fábricas adventistas como Loma Linda Foods y Worthington Foods comenzaron a producir sustancias que imitan a las carnes, facilitando así el abandono de la carne como alimento por algunos adventistas. 16 Sin embargo, una encuesta de alumnos de escuelas primarias adventistas en California, realizada en1958, encontró que sólo un 27 por ciento practicaban el vegetarianismo.Respondiendo a la demanda que eligieran su plato favorito en una lista que incluía platos de carne y platos vegetarianos, la mayoría de los niños eligieron el pollo frito. El plato menos preferido fue la hamburguesa vegetariana. 17

En la década de los 90, las investigaciones de Monte Sahlin demostraron consistentemente que sólo un 28 por ciento de los miembros de iglesia son vegetarianos, y sólo un 27 por ciento consideran que se le debe dar "gran énfasis" al tema. 18 Una encuesta sobre la salud llevada a cabo entre los delegados a la conferencia general del 2000 reveló que 30 por ciento de ellos eran vegetarianos, ciertamente un porcentaje muy bajo siendo que se trataba de mayormente administradores, pastores y otros empleados de la iglesia—en otras palabras, las personas más comprometidas con la denominación. 19 Entre los miembros de etnias minoritarias los vegetarianos son aún más escasos. 20 Entre los hispanos, sólo un 7 por ciento de los miembros adultos se abstienen de las carnes. 21

Las únicas investigaciones que contradicen estos resultados son elAdventist Mortality Study (AMS, Estudio de la mortalidad entre los adventistas), que rastreó adventistas en la década de los 60, y elAdventist Health Study (AHS, Estudio de la salud entre los adventistas), que hizo lo mismo en las décadas de los 70 y los 80. Estos informan que alrededor del 50 por ciento de la membresía es vegetariana. 22

Estos estudios, sin embargo, incluyen en sus resultados a aquellos que comen carne ocasionalmente. El porcentaje de los que nunca la comen es mucho más bajo—menos del 30 por ciento. 23 Esta cifra, probablemente, todavía es demasiado optimista acerca del número de vegetarianos en la población adventista alrededor del mundo, puesto que ambos estudios fueron llevados a cabo entre adventistas blancos con un alto grado de educación académica en California. Las probabilidades de ser vegetariano son más altas en un adventista blanco, no—hispano, con una buena educación que en un blanco con menos educación, o un negro o un hispano no importa su grado de educación.

También hay que tomar en cuenta (aunque probablemente sea difícil demostrarlo con la información existente) que los vegetarianos estaban más dispuestos a participar voluntariamente en las encuestas adventistas sobre la salud que los no vegetarianos, y que es posible que el vegetarianismo sea más común en California que en otras partes.

Por lo tanto, los resultados obtenidos por los estudios de la mortalidad y la salud, que reflejan el estilo de vida adventista de las décadas de los 60 y los 70, concuerdan con los resultados de los estudios más recientes y sugieren que los vegetarianos son menos del 30 por ciento. Sin embargo, dado que las encuestas auspiciadas por la iglesia normalmente incluyen el 60 por ciento de la membresía que mantiene un contacto firme con la denominación, la proporción de vegetarianos dentro de la membresía adventista mundial es probablemente aún menor.

En efecto, no hay razones que le hagan a uno pensar que la proporción de vegetarianos dentro de la iglesia sea más que el 20 por ciento. La proporción de vegetarianos de toda la vida debe ser aún menor. Más de la mitad de la población adventista consiste de conversos. Si los adventistas de nacimiento son más propensos a ser vegetarianos que los conversos, pareciera ser que los adventistas que son vegetarianos por toda la vida no son mas que el 10 por ciento.

Desde la publicación de los resultados del AMS y del AHS ha quedado la impresión, tanto fuera como dentro de la denominación, que los adventistas gozan de más años de vida que el resto de la humanidad, y que esto se debe a que los miembros practican el vegetarianismo. La publicidad dada a la longevidad de los adventistas en Nacional Geographic, citando los resultados del AHS, es sólo la última expresión de esta relación. 24

Puede ser que, indudablemente, el vegetarianismo sea beneficioso para el ser humano, pero siendo que los que participaron en estos estudios no representan fielmente a la población adventista en general, y que tan pocos adventistas son en verdad vegetarianos, como Gary Fraser indica en su reciente libro, (25) es muy difícil demostrar la relación de causa y efecto entre la aparente mayor longevidad de los adventistas y la carencia de carne en sus dietas.

La verdad es que los adventistas no han adoptado el vegetarianismo, y a través de los años nunca lo hicieron. Muy pocos miembros de la iglesia son vegetarianos. El mundo adventista es un mundo de carnívoros donde por lo menos de un 70 a un 80 por ciento come carne. La iglesia come platos vegetarianos sólo en público. Proyecta al mundo una imagen de salud basada en el vegetarianismo, cuando la gran mayoría de sus miembros no lo practican.






Fuente: SPECTRUM (Association of Adventist Forums / AAF) "The Myth of Vegetarianism" by Keith Lockhart. Spectrum 34 (Winter 2006), p22–27
Autor: Keith Lockhart, escritor independiente, coautor con Malcolm Bull del libro, "Seeking a Sanctuary: Seventh-day Adventism and the American Dream" (Buscando un santuario: El adventismo del séptimo día y el sueño de los norteamericanos). 
Traducción: Herold Weiss.
Nota: Es recomendable leer también el articulo extractado de National Geographic mencionado, "EL SECRETO ADVENTISTA PARA LA LONGEVIDAD", haciendo clic aquí.
Fotografía: Montaje Menesez Filipov / Ojo Adventista


Referencias: 1. Andy Nash, Growing Up Adventist: A Fond Look Back at the Church that Taught Me Faith, Love and Laughter (Creciendo adventista: Una afectuosa mirada retrospective a la iglesia que me enseñó a creer, a amar, y a reir) (Nampa, Idaho: Pacific Press, 1997), 73-74. 2. John Bowden, ed., Encyclopedia of Christianity (New York: Oxford University Press, 2005),1. 3. religiousmovements.lib.virginia.edu/nrms/sevn.html; y www.cnn.com/FOOD/resources/food.for.thought/veggies/vegetarianism. 4. Fannie L. Houck, Beyond Baptism: What the New Believer Should Know About the Adventist Lifestyle (Después del bautismo: Lo que el recién convertido debe saber acerca del estilo de vida adventista) (Hagerstown, Maryland: Review and Herald, 1987), 69. 5. Ver la sección de preguntas contestadas por Allan R. Handysides and Peter N. Landless en "The Truth of the Matter" (La verdad de lacuestión) Adventist Review, 24 de abril, 2003, 22; y "Why Be SDA?" ("¿Por qué ser adventista?") en www.sdatoday.net. 6. Boletín cotidiano de la Conferencia General, 9 de marzo, 1891, 42. 7. Ver la figura 18 en Patsy Gerstner, "The Temple of Health: A Pictorial History of The Battle Creek Sanitarium" (El templo de la salud: historia fotográfica del sanatorio de Battle Creek), número especial de Caduceos: A Humanities Journal for Medicine and the Health Sciences 12:2 (1996): 17. 8. Que la profetisa comió de esto está documentado en Roger W. Coon, Ellen White and Vegetarianism: Did She Practice What She Preached? (Elena White y el vegetarianismo: practicó ella lo que predicaba?) (Boise, Idaho: Pacific Press, 1986), que también ofrece explicaciones de su conducta. 9.Gerstner, "Temple of Health", 17, y Ronald L. Numbers, Prophetess of Health: Ellen G. White and the Origins of Seventh-day Adventist Health Reform (Profetisa de la salud: Elena G. de White y los orígenes de la reforma pro salud de los adventistas del séptimo día), edición revisada (Knoxville: University of Tennessee Press, 1992), 172. 10. Mrs. E. E. Kellogg, Science in the Kitchen (La ciencia en la cocina) (Chicago: Modern Medicine, 1893), 3. 11. Ibid., 391, 389–416, 392. 12. Ver Ron Graybill, "The Development of Adventist Thinking on Clean and Unclean Meats" (El desarrollo del pensamiento adventista sobre las carnes puras e impuras) (E. G. White Estate pamphlet, 1981), 5. Debe notarse que si bien la iglesia aparentemente adoptó esta legislación al comienzo del siglo pasado, y los adventistas en general la siguen con más determinación que al vegetarianismo, ésta no forma parte de las creencias fundamentales adoptadas en 1980. 13. Acerca de lo segundo, ver Numbers, Prophetess of Health, 173–74. 14. Hasta 1930 en muchas regions de los Estados Unidos la mayoría de los adventistas eran agricultores. Ver Walter R. Goldschmidt, "Class Denominationalism in Rural California Churches" (Denominacionalismo y clases sociales en las iglesias rurales de California) American Journal of Sociology 49, no. 4 (1944): 348–55.15. Ver Karen Iacobbo y Michael Iacobbo, Vegeterian America: A History (Norteamérica vegetariana: una historia) (Wesport: Praeger, 2004), 157. 16. La SDA Enciclopedia da información sobre Loma Linda Foods. En el internet se puede encontrar información sobre la historia del vegetarianismo en la página de la Soyfoods Center, donde Loma Linda Foods y Worthington Foods aparecen en un capítulo sobre el adventismo. 17. Irma Bachmann Vyhmeister, "A Survey of Children’s Food Attitudes and Habits in Five Southern California Seventh-day Adventist Schools" (Una investigación de las actitudes y hábitos alimenticios de los niños en cinco escuelas de la Asociación del Sur de California de los adventistas del séptimo día) (tésis de maestría, College of Medical Evangelists School of Graduate Studies, 1958), 57, 14, y figura 4. 18. Monte Sahlin, Trends, Attitudes, and Opinions: The Seventh-day Adventist Church in North America (Tendencias, actitudes y opiniones: la iglesia adventista del séptimo día en Norteamérica) (Lincoln, Nebr.: Center for Creative Ministry, 1998), 120, 80. 19. "Health Survey Shows that Adventists Should Practice More of What they Preach" (La encuesta sobre la salud muestra que los adventistas debieran practicar más lo que predican), Adventist News Network Bulletin, 15 de marzo, 2001. 20. Sahlin, Trends, Attitudes, and Opinions, 120, y Gary E. Fraser, Diet, Life Expectancy, and Chronic Disease: Studies of Seventh-day Adventists and Other Vegetarians (La dieta, la expectativa de vida, y las enfermedades crónicas: Estudios de adventistas del séptimo día y otros vegetarianos) (New York: Oxford University Press, 2003), 15, acerca de los adventistas negros. 21. Johnny Ramírez-Johnson and Edwin I. Hernández, AVANCE, A Vision for a New Mañana: Report of the Study of the Hispanic Seventh-day Adventist Church in North America (AVANCE: Resultados del estudio de la iglesia adventista del séptimo día hispana en Norteamérica) (Loma Linda, Calif.: Loma Linda University Press, 2003), 88. 22. Los resultados del AMS y del AHS pueden verse en Roland L. Phillips, "Role of Life-style and Dietary Habits in Risk of Cancer among Seventh-day Adventists" (El rol del estilo de vida y los hábitos dietéticos en el riesgo de cancer entre los adventistas del séptimo día), Cancer Research 35, no. 11 (1975): 3513, y W. Lawrence Beeson, et al., “Chronic Disease Among Seventh-day Adventists, A Low-Risk Group” (Enfermedades crónicas entre los adventistas del séptimo día: un grupo con bajo riesgo), Cancer 64, no.3 (1989): 570. Para más información acerca de cómo fueron diseñados el AMS y el AHS, ver Fraser, Diet, Life Expectancy, and Chronic Disease, 279–87. 23.Ver tabla 2 en Phillips, "Role of life-style and Dietary Habits," 3514, y Fraser Diet, Life Expectancy, and Chronic Disease, 12. 24. Dan Buettner, "The Secrets of Long Life" (Los secretos de la longevidad), National Geographic, Nov. 2005, 22–27. 25.Fraser, Diet, Life Expectancy, and Chronic Disease, 9, 12–13.





VIA: OJO ADVENTISTA 
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