Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de junio de 2014

“Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará?


Hemos hecho girar este número de El Centinela en torno a tres días internacionales celebrados en marzo por Naciones Unidas: El Día internacional de la poesía, el Día internacional de la felicidad y el Día internacional de la mujer. A cada uno de esos días le dedicamos un artículo. El licenciado Alfredo Campechano se encargó de la poesía, para recordarnos que la Biblia es el gran poema de Dios a la humanidad (pp. 8 y 9). El licenciado Francisco Altamirano nos escribe acerca del secreto de ser feliz aun en el dolor (pp. 18-20). Y la profesora y editora Mónica Díaz nos habló de la gran “ausente” de la historia oficial: la mujer (pp. 10-12).
Es un poco vergonzante que Naciones Unidas tenga que dedicar un día del calendario a la mujer, cuando en ella converge el secreto de la poesía (la musa, la inspiración, es femenina) y de la felicidad (que también es femenina). Pero así están dadas las cosas en un mundo injusto que aún hoy relega a la mujer a un segundo plano. Sabe Naciones Unidas que en la mayoría de los países del planeta la mujer aun es una herramienta al servicio del hombre. Por eso viene a recordarnos cada 8 de marzo que la mujer tiene una dignidad que la civilización le ha negado durante milenios.
Pues bien, esto no lo acepta la periodista italiana Costanza Miriano (42 años, casada, cuatro hijos) quien ha publicado un libro polémico, titulado: Cásate y sé sumisa. La obra ha recibido el auspicio del arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, que ha dicho que el libro está en armonía con las enseñanzas de la Iglesia Católica.
Para Miriano, el éxito en el matrimonio pasa por la sumisión de la esposa al marido: “Tendrás que aprender a ser sumisa, como dice San Pablo. Tienes que ser sumisa aun cuando no entiendas el motivo, aun cuando estés íntimamente convencida de tener razón… Si algo que él hace no te parece bien, con quien tienes que vértelas es con Dios, porque él te ha puesto al lado de tu marido, ese santo que te soporta a pesar de todo”. Y remata: “En caso de duda, obedece. Sométete con confianza... porque tu marido es como Dios: Es el camino que Dios ha elegido para amarte, y es tu camino hacia el cielo. Cuando te dice algo, por lo tanto, lo debes escuchar como si fuera Dios el que te habla… porque con frecuencia ve con más claridad que tú”.
¡Vaya machismo alimentado por una madre!
Hace más de un siglo, otra mujer, una escritora norteamericana que ha ejercido una tremenda influencia en la cultura religiosa de Occidente, escribió unas líneas que quiero compartir con cada lector y lectora en este marzo que anuncia la primavera:
Una mujer que se resigna a los dictámenes de otra persona -aun en los más mínimos asuntos de la vida doméstica-, que somete su propia identidad, nunca podrá llegar a ser de utilidad y bendición para el mundo. Tampoco responderá al propósito divino para su existencia. Se constituye en una mera máquina que es guiada por la mente y voluntad de los demás. Dios ha otorgado a cada cual, hombres y mujeres, una identidad, una individualidad para que actúen por ellos mismos en el temor de Dios” (Elena G. de White, Carta 25, 1885).
Dedicamos este número a cada mujer virtuosa de este planeta. Y lo hacemos con los versos más lúcidos escrito por Salomón. Con sus palabras, el sabio parece describir a la mujer del siglo XXI, que trabaja en la casa y fuera de ella, que es cocinera y empresaria.
Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas!
Su esposo confía plenamente en ella, y no necesita de ganancias mal habidas.
Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida.
Anda en busca de lana y de lino, y gustosa trabaja con sus manos.
Es como los barcos mercantes, que traen de muy lejos su alimento.
Se levanta de madrugada, da de comer a su familia y asigna tareas a sus criadas.
Calcula el valor de un campo y lo compra; con sus ganancias planta un viñedo.
Decidida se ciñe la cintura y se apresta para el trabajo.
Se complace en la prosperidad de sus negocios, y no se apaga su lámpara en la noche.
Con una mano sostiene el huso y con la otra tuerce el hilo.
Tiende la mano al pobre, y con ella sostiene al necesitado.
Si nieva, no tiene que preocuparse de su familia, pues todos están bien abrigados.
Las colchas las cose ella misma, y se viste de púrpura y lino fino…
Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir.
Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor.
Está atenta a la marcha de su hogar, y el pan que come no es fruto del ocio.
Sus hijos se levantan y la felicitan; también su esposo la alaba...
Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; la mujer que teme al Señor es digna de alabanza.
¡Sean reconocidos sus logros, y públicamente alabadas sus obras!
 (Proverbios 31:10-31; Nueva Versión Internacional)
por 
Ricardo Bentancur
Fuente: elCentinela

viernes, 21 de marzo de 2014

El noviazgo en el marco cristiano (Parte 1/2)



Por: Chimezie A. Omeonu

E l noviazgo involucra la intención de casarse y establecer una relación permanente, por lo tanto debe ser tomado con la mayor seriedad.
aquí tenemos ocho principios que serán útiles. 

Las amistades especiales y el noviazgo son dos tipos de relaciones a las cuales se llega entre la adolescencia y la juventud. Al entrar en la adolescencia las amistades se tornan un poco más selectivas –lo que llamamos amis
tades especiales–. Generalmente en esta etapa, no se toman compromisos permanentes; pero a medida que los jóvenes siguen creciendo, llegan a lo que denominamos noviazgo...

Aunque no hay un orden formal universalmente aceptado en la progresión de un noviazgo, es un proceso serio
en el cual la relación entre un hombre y una mujer entra en una etapa de exploración en la cual ambos intentan conocer al otro y sopesar las características de cada uno, con la intención de casarse y establecer así una relación para toda la vida. Esto significa que el noviazgo debe ser tomado con la mayor seriedad, con mucha oración y compromiso con los aspectos espirituales y morales de la vida, pero sin que el aspecto físico los subyugue.

Elena White aconseja a los jóvenes acerca de la seriedad espiritual del noviazgo de esta manera:
“No debierais decir una palabra ni realizar acción alguna que no quisierais que los ángeles viesen y anotasen en los libros del cielo. Debéis procurar sinceramente glorificar a Dios. Vuestro corazón debe tener únicamente aspectos puros, santificados, dignos de quienes siguen a Cristo, que sean de índole elevada y más celestial que terrenal. Cuanto difiere de esto degrada el noviazgo.

El matrimonio no puede ser santo y honroso a la vista de un Dios puro y santo, a menos que concuerde con los
elevados principios de la Escritura”.

Mi preparación académica, mi experiencia personal y el aconsejar a jóvenes, me han llevado a enumerar ocho
principios que serán de ayuda durante el noviazgo, con el objetivo de asegurar una relaciónmatrimonial feliz y
duradera. Están enumerados sin un orden particular de importancia, pero es oportuno que los tengas presentes
al transitar por el noviazgo y elegir un compañero para la vida.

1. Evalúa cada comportamiento.
Desafortunadamente, el noviazgo,muchas veces tiende a ser un período de serios “encubrimientos”. Cada uno
intenta aparecer en su mejor forma en términos de modales y temperamento, con el objetivo de atraer a la otra persona. Mantente alerta ante cualquier demostración –aunque pequeña, de palabra o de hecho– que refleje cualquier fingimiento. Asegúrate que la persona es firme en su compromiso con las prioridades espirituales y los
estándares divinos. No pases por alto comportamientos inapropiados o indebidos, como “algo que hacen los
jóvenes”. Estos rasgos pueden no cambiar más tarde y aun pueden continuar en la relaciónmatrimonial, cuando será demasiado tarde para volver atrás. Es mejor, en las etapas tempranas del noviazgo, discutir con oración la conducta inapropiada. Cortésmente procura un cambio para mejor y busca comportamientos aceptables. El impulso enceguecido puede controlar la razón. Elena White advierte: “Bajo el poder de este engaño seductor, la grave responsabilidad que siente todo cristiano sincero es echada a un lado, muere espiritualmente, y el juicio y la
eternidad pierden su pavoroso significado”.

2. Dialoga con respeto y amor las preguntas que vienen a tu mente.
Al aconsejar a los jóvenes generalmente les pido que escriban una lista de preguntas que consideran irrelevantes
para realizar a la persona con quien están de novios. La lista suele tener preguntas como: “¿Eres virgen?”,
“¿Crees en Dios y lo amas?”, “¿Cuáles son tus ingresos?”,” ¿A qué iglesia asistes?”. Suelo decir: “estás equivocado, cada interrogante o asunto que agita tu mente debe ser preguntado”.La creencia de que el amor es ciego o que el amor conquista todas las cosas tiene sus limitaciones. No entras al matrimonio sin un conocimiento lo más completo posible acerca de la otra persona. Aunque no debes ser demasiado estricto o crítico, nada debiera darse por sentado, creyendo que tales cosas realmente no tienen importancia
en nuestra era tecnológica. Los requerimientos de Dios para sus hijos no han cambiado ni cambiarán (Mateo
5:18, 19). “El amor es un precioso don que recibimos de Jesús. El afecto puro y santo no es un sentimiento, sino un principio. Los que son movidos por el amor verdadero no carecen de juicio ni son ciegos. Enseñados por el Espíritu Santo, aman supremamente a Dios y a su prójimo como a sí mismos”.

3. El verdadero noviazgo no es infatuación.
A menudo los jóvenes son atraídos por la apariencia física y los gestos e impulsos emocionales. El
sentimiento de “estamos enamorados” hace que uno idealice al otro, lo cual lleva a la infatuación, que suele estar acompañada por emociones sobrecargadas; una tendencia que impide ver los defectos de carácter.
Infatuación no es amor. Es una relación caracterizada por la pasión a nivel físico; carece de madurez espiritual y compromiso. El período de noviazgo es un tiempo cuando los jóvenes necesitan tener gran precaución, porque se están preparando para una de las relaciones más íntimas de la vida. El viaje que se extiende por delante es largo, el camino es muchas veces desconocido y áspero, y el noviazgo lleva tiempo.
Por lo tanto, este no es un momento para decisiones precipitadas. Una vida guiada por una obsesión apresurada, y
no por amor verdadero, conduce a un riesgo peligroso.

4. Permite que el carácter cristia
no gobierne tu noviazgo. Esta época es conocida por su erosión espiritual y decadencia moral. Vemos estas ten
dencias en todas partes: en el hogar, el trabajo, la escuela, la política, el gobierno, en ancianos y jóvenes. Esta tendencia a la decadencia moral y espiritual y a la falta de integridad, también afecta los cimientos y las
funciones del matrimonio. Así que no sorprende que el noviazgo entre los jóvenes muchas veces carezca de
valoración de uno por el otro. El valor que uno coloca sobre el otro es significativo cuando se permite que el
carácter cristiano gobierne el noviazgo y el comportamiento del mismo. No es el momento de probar las pasiones
físicas, sino que es un tiempo para fortalecer el carácter y resistir cada tentación que pueda erosionar la fibra moral de la vida. Más que valorar la atracción física y la apariencia, el noviazgo debería procurar la conso lidación de un carácter como el de Cristo. Aunque existan planes de casamiento, mientras se está de novios
deben existir límites. La belleza del carácter es mucho más importante y debe dársele la debida prioridad. La
belleza física puede esfumarse, víctima del paso del tiempo, por un accidente o enfermedad inesperada. Pero existe una belleza interior que cada uno debe descubrir del otro. Elena White aconseja: “Es justo amar la belleza y desearla; pero Dios desea que primero amemos y busquemos la belleza superior, imperecedera. Las producciones más descollantes del ingenio humano no poseen belleza alguna que pueda compararse a la hermosura de carácter que a su vista es de “gran precio”...

Continuara...

Fuente: Dialogo Universitario

viernes, 24 de enero de 2014

Cómo hacer de su familia un gran equipo



¿Familias perfectas? Francamente, sabemos que no existen. Pero sí podemos construir familias que sean saludables, hogares que puedan suplir a sus miembros del sentimiento de seguridad y estabilidad emocional, proveyendo un ambiente de aceptación, seguridad y amor.
 La familia es bien conocida como “la base de la sociedad”, el núcleo donde se construye la personalidad de cada uno de sus miembros. Es el medio ambiente primario donde se lleva a cabo el desarrollo psicológico, social, físico y espiritual del ser humano. Pero, ¿cuál es la fórmula, si es que existe, para lograr el desarrollo efectivo de cada miembro de la familia?



La verdad es que no existe ninguna fórmula. Pero sí podemos apreciar algunos principios generales que pueden ser muy útiles en la construcción de familias saludables.


Los elementos fundamentales de la familia


A. La estructura: La pareja como esposos y padres, y los hijos que, a su vez, son hermanos entre sí, forman la “organización” básica del hogar.
B. Las interacciones: Todo lo que envuelve el aspecto relacional entre sus miembros. Es el “cómo se llevan” los unos con los otros.
C. Las funciones: Los roles, privilegios y responsabilidades que cada integrante del sistema familiar debe cumplir. Tener en cuenta estos tres elementos de la familia nos puede ayudar a trabajar más sabiamente para el buen desarrollo de todos sus integrantes. Nuestras estrategias y acciones deben enfocarse en fortalecer estas tres áreas, sin descuidar ninguna.


I. Fortalezca la estructura 


A. Para empezar, cultive su matrimonio 
La mayoría de los matrimonios no están conscientes de que la mitad de sus años de casados los pasarán entre los dos, sin sus hijos. Debido a esto, no se están preparando para cuando los hijos crezcan, se casen y “vuelen del nido”. Es un hecho lamentable que muchos matrimonios, cuando llegan a esta etapa de sus vidas, se miran el uno al otro, y descubren que son dos extraños. Esta tragedia muy común ocurre porque los cónyuges no se han tomado el tiempo para cultivar su propia relación, escucharse mutuamente y desarrollar intereses comunes.
A la luz de la enseñanza bíblica (Efesios 5.22-33), lo mejor que un padre puede hacer por sus hijos es amar a la madre de ellos como Cristo a la Iglesia; y lo mejor que una madre puede hacer por su hijos es honrar al padre de ellos como la Iglesia a Cristo. Porque el fundamento de toda la estructura familiar es el matrimonio. Si el matrimonio es fuerte, el hogar también lo será.
B. Afirme la relación con sus hijos
A fin de criar a sus hijos según la disciplina (o bien, discipulado) y la instrucción del Señor (Efesios 6.4), considere que los siguientes principios dirijan su relación hacia ellos:
• Evidenciar un amor incondicional
• Establecer la comunicación como lo primordial
• Decidir que su corrección será siempre redentora
• Defender su liderazgo (influencia) sobre ellos
• Modelar un estilo de vida sinceramente cristocéntrica
C. Fomente la fraternidad entre sus hijos 
Quizá le estremezca cada vez que sus hijos se pelean. Pero en vez de sufrir por ello, trate de ayudarles a desarrollar el amor fraternal. Toma cierto tiempo y requiere esfuerzo intencional y perseverante, pero podemos hacer muchas cosas para animarlos a expresarse este tipo de amor.

6 consejos para fortalecer los vínculos entre hermanos: 
1. Trabaje en la prevención de conflictos
2. Evite el dramatismo cuando se peleen
3. Fomente situaciones y actividades que motiven el compartir
4. Evite compararlos
5. Permita que se cuiden entre ellos
6. Respete sus diferencias


II. Fortalezca las interacciones 


En este proceso de construir una familia impulsora del desarrollo de sus integrantes, es importante reconocer tres presupuestos indispensables acerca de las interacciones familiares.
Estos pueden ayudar a cada integrante a vivir su vida en orden y armonía con los demás:
1. El presupuesto de la pertenencia: Todos los miembros de la familia serán tenidos en cuenta. Nadie puede ser excluido, olvidado, maltratado o descuidado.
2. El presupuesto del orden: Existe una jerarquía en la familia que debe ser respetada. Es decir, los padres están primero, luego los hijos, de acuerdo a la edad.
3. El presupuesto del equilibrio: Todos en la familia deben dar y recibir en igual proporción. Es decir, todos tienen deberes y derechos por igual, los cuales deben ser respetados por todos para que haya relaciones de justicia.

"Es fundamental brindar a los hijos/as afirmación y no descalificación. Sea un apoyo en la buena formación de la autoestima de su hijo/a, que lo recuerden por su apoyo, y no por ser el primero en dudar de sus capacidades". Enfoque a la Familia.

Para la ejecución efectiva de estos presupuestos, necesitamos:
• Comunicación adecuada entre todos
• Establecimiento de límites claros en las relaciones
• Libertad para la expresión de emociones
• Respeto hacia la individualidad del otro
• Pronta resolución de conflictos


III. Fortalezca las funciones 


En una sociedad en la que priman el individualismo y el sentimiento de autosuficiencia, las familias cristianas pueden —y deben— ofrecer un modelo alternativo de convivencia. Una de las metas más importantes que todo padre de familia debería proponerse es desarrollar en casa la valoración del trabajo en equipo. Las tareas de la casa deben ser distribuidas convenientemente entre todos. Un hogar en el que cada integrante tiene claro su rol y coopera con los demás para el bien común, es un hogar capaz de propiciar el desarrollo integral de sus miembros. Porque cuando gana el equipo, ganamos todos.

5 beneficios de asignar tareas a los hijos 
1. Proporciona de una sana autoestima
2. Enseña la importancia de completar el trabajo
3. Enfatiza el valor del orden y la organización
4. Establece el hábito de la colaboración
5. Ayuda a valorar los beneficios recibidos de otros

En resumen, lo que distingue a una familia saludable es la solidez de su estructura, la armonía de sus interacciones y el compañerismo de sus funciones. Sus miembros pueden desarrollarse integralmente, porque se aceptan con sus diferencias, trabajan en equipo, y sobre todo, tienen a Dios como centro de sus vidas. ¿Le gustaría hacer de su familia un gran equipo?

Fuentes: 
• Jay E. Adams, “Vida cristiana en el hogar”.
• Larry Christenson y Howard G. Hendricks, “El orden de Dios para la familia”.
• EnfoquealaFamilia.com, “Familias perfectas o familias saludables”.

lunes, 21 de junio de 2010

08 MENTIRAS DEL AMOR


1- El amor es para toda la vida :
Son excepcionales ;y mas en esta época, las parejas que duran juntos toda la vida, seria ideal, hermoso, romántico, pero esto, en la vida real es muy escaso ; y le estoy poniendo una carga muy grande a la relación, si yo tengo el pensamiento, de que mi relación TIENE que durar para TODA la vida, es como empezar con una gran responsabilidad, en algo que no se como va a funcionar, creo que una cosa es asumir un compromiso de largo plazo, para hacer lo mejor que se pueda, para que la relación dure, que es en realidad lo que hacemos cuando nos comprometemos, a tener el pensamiento, de que la relación TIENE que ser para TODA la vida.
Pienso que por eso muchas parejas dejan de cuidar su relación, de conquistar cada día al otro, de enamorarlo, por que es fácil pensar, ya estamos comprometidos, ya estamos juntos, no es necesario hacer lo que hacíamos antes para enamorar al otro, actitudes como ser paciente flexible, entusiasta, apasionados, etc.Por eso muchas relaciones muy pronto se convierten en monótonas y aburridas, por que para que lo voy a vivir como algo que se puede acabar hoy, para que hago el esfuerzo de cuidarlo, si lo voy a tener para TODA la vida.


2- Si me ama tiene que hacerme feliz :

En realidad nadie puede hacer feliz a otra persona, cada uno se hace feliz así mismo, si estoy amargado NO es responsabilidad de mi pareja, hacerme feliz, es mía, si quiero mantener mi amargura, nadie me la puede quitar. hasta que yo quiera, o si soy feliz, nadie me puede hacer infeliz, a menos que lo permita, mi deber, es hacer lo mejor para que mis amados estén bien,pero la felicidad depende de cada uno.


3- Si me ama debe sufrir cuando no esta conmigo :

Si yo amo, quiero que esa persona este feliz y no que sufra por mi, habrá muchos momentos en la vida real de cualquier relación, en los que no podrán estar físicamente, el uno con el otro y cada quien sabrá cual es su balance, pero el pensamiento, de que tengo que sufrir, porque noestoy con el otro, definitivamente hará mas difícil, lo que ya es difícil; yo puedo extrañar al otro, preferir estar con esa persona, pero eso es diferente a tener que sufrir por que no estoy con el otro.Además yo no puedo cargar al otro, con la responsabilidad de que a mi no me gusta estar solo,yo tengo que aprender a disfrutar mi propia compañía.Eso me hará mas independiente y feliz.


4- Si me ama debe sufrir cuando yo sufro :
Una cosa es ser sensible con el otro, tener compasión cuando el otro pase momentos difíciles,apoyar al otro, si esa es la decisión; y otra cosa muy diferente es sufrir solo por lealtad al otro,eso es como crear una epidemia de dolor entre los seres que se aman, además si me siento feliz acaso me debo sentir culpable, por que en ese pensamiento, como voy a estar feliz cuando el otro sufre? Si el amor quiere lo mejor para el otro,Entonces lo mejor no es que yo quiera que el otro este feliz ?


5- Si verdaderamente me ama debe sentir celos:
Los celos son una de las emociones negativas, mas dolorosas y destructivas, los celos no son inseguridad con el otro, sino consigo mismo, si los alimento en mi serán crecientes y no habrá nada que haga el otro que me tranquilice totalmente, entonces por que crecer o alimentar este veneno?La posesión y el control, no tienen que ver con el amor, sino con el desamor


6- Si me ama debe saber lo que yo quiero y se debe anticipar a mis deseos o pensamientos :

Eso se llama telepatía, esperar que el otro me lea la mente, eso es injusto con el otro y es un pensamiento del que resultara dolor, por que si a veces es difícil aclarar lo que uno mismo esta pensando, aun mas, saber lo que el otro espera y si una vez mi pareja anticipa mi pensamiento,será casi imposible hacerlo siempre.


7- La otra persona tiene que valorarme
Yo soy quien tiene la responsabilidad de valorarme, si yo no me valoro, no importa lo que haga el otro sentiré que no valgo y si me valoro no permitiré que el otro, no valore lo que soy en la relación, sabre poner limites sanos y no dejare que me hagan daño.


8- Si el otro hizo algo que me ofendió tiene que contentarme :

Lo que me ofende no es lo que hace el otro, es mi pensamiento, es mi expectativa, yo decido ofenderme y decido como me voy a sentir y hasta cuando, el otro NO tiene el poder sobre mis sentimientos yo se lo doy, en ultimas tarde o temprano todo sufrimiento termina así .. ¡Bueno ya no voy a sufrir mas por eso! luego nada tiene que ver con el otro.


Fuente:http://www.parareflexionarhoy.blogspot.com

viernes, 18 de junio de 2010

EL HOGAR, LA PRIMERA ESCUELA


Si alguien nos propone que enumeremos palabras relacionadas con el vocablo HOGAR, sin duda surgen con espontaneidad una larga lista (realiza la tuya) que expresan nuestros sentimiento, emociones y vivencias según las circunstancias que nos han tocado vivir, experiencias agradables o desagradables, recuerdo inolvidables o que no deseamos recordar.
Cuando Jesús, el Hijo de Dios, vino al mundo, tuvo un hogar, fue recibido por una familia formada por una madre, un padre y hermanos (Mateo 12:46 / Lucas 2:41).
Cuando nosotras, las hijas de Dios por adopción, redimidas y salvadas por la sangre de Cristo traspasemos los umbrales del cielo, tendremos un hogar, una morada en la casa del Padre que nos espera (Juan 14:2)
Es indudable que la familia tiene una función vital en la formación integral de nuestros hijos, ellos están con nosotros por un corto plazo, pero aquellos valores y conductas que asuman en esos años se tornarán en hábitos de por vida y probablemente los transmitirán a sus hijos también. Esta responsabilidad implica una labor consistente que no se conforma con simple mediocridad.
Ningún padre o madre es perfecto, siempre hay lugar para mejorar y cambiar si tomamos seriamente la responsabilidad de criar bien a nuestros hijos.
En la actualidad con la abundante información que tenemos no podemos ignorar que los primeros siete años de vida son los más importantes en la formación espiritual de un niño, y si sus padres no toman el rol de enseñadores en esta área más fácil será para los distintos grupos sociales (ateos, humanistas, new age, etc.) influir en la mente de nuestros niños por lo tanto no debemos desatender esta responsabilidad como padres ante Dios.
¿Qué ha pasado con los niños de nuestra sociedad actual? Los valores parecen haberse dado vuelta quieren que se haga todo por ellos, las palabras "gracias" y "por favor" no forman parte del su vocabulario, desconocen el significado de la palabra respeto, creen que han sido traídos al mundo para jugar y todo tiene que ser divertido o entretenido.
¿Cómo podemos rescatar a nuestros niños de este descenso desenfrenado?
Por supuesto que no podemos cambiar a nuestra sociedad en su totalidad, pero si podemos cambiar las vidas de aquellos a nuestro cargo e influir en las vidas de aquellos que ven la diferencia en nuestra familia.
La Biblia es bien clara, en Deut. 6:7-9 se nos dice que la tarea más importante que nos ha dado Dios como padre, es enseñar a nuestros hijos en el camino de la verdad, en el camino de Dios. Esta tarea implica una labor continua, ejemplificada en nuestro diario vivir.
El Dr. Dobson sugiere cinco metas basadas en cinco conceptos espirituales que proporcionan la base fundamental sobre la cual se afirmará toda futura doctrina. A medida que las analicemos realicemos una autoevaluación de los puntos que necesitamos trabajar mas a fondo:


"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas" (Mr. 12:30)
a.. ¿Está tu niño aprendiendo a amar a Dios por tu amor, tu ternura y comprensión?. El niño cuyos padres dirigen con amor aprende también a rendirse a la caritativa autoridad de Dios
b.. ¿Está aprendiendo a hablar del Señor e incluirlo en sus pensamientos y planes?
c.. ¿Está aprendiendo a ir a Jesús cuando tiene miedo o se siente solo o asustado?
d.. ¿Está aprendiendo a leer la Biblia?
e.. ¿Está aprendiendo a orar?
f.. ¿Está aprendiendo el significado de la fe y la confianza?
g.. ¿Está aprendiendo el gozo de la vida cristiana?


"Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mr. 12:31)
a.. ¿Está tu niño aprendiendo a entender e identificarse con los sentimientos de otros?
b.. ¿Está aprendiendo a no ser egoísta y quisquilloso?
c.. ¿Está aprendiendo a compartir?
d.. ¿Está aprendiendo a no chismosear o criticar a otros?
e.. ¿Está aprendiendo a aceptarse a sí mismo?


"Enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios" (Salmo 143:10)
a.. ¿Está aprendiendo a obedecerles como padres en preparación para la obediencia a Dios?
b.. ¿Está aprendiendo a comportarse apropiadamente en la iglesia, la casa de Dios?
c.. ¿Está aprendiendo el significado del pecado y sus consecuencias inevitables?


"Teme a Dios y guarda sus mandamientos" (Eclesiastés 12:13)
a.. ¿Está tu niño aprendiendo a ser honesto y a decir la verdad?
b.. ¿Está aprendiendo a guardar el domingo como día del Señor?
c.. ¿Está aprendiendo la relativa importancia del materialismo?
d.. ¿Está aprendiendo a seguir los dictámenes de su propia conciencia


"Mas el fruto del Espíritu es ... templanza" (Gálatas 5:22,23)
a.. ¿Está aprendiendo a dar una porción de su dinero a Dios?
b.. ¿Está aprendiendo a controlar sus impulsos?
c.. ¿Está aprendiendo a trabajar y atener responsabilidades?
d.. ¿Está aprendiendo la enorme diferencia entre la autovaloración y el orgullo egocéntrico?
e.. ¿Está aprendiendo a reverenciar al Dios del universo?


Nuestra meta debe ser prepararlos durante todo el tiempo en que los tengamos en casa, para el momento en que tengan que empezar a tomar sus propias decisiones, y la promesa que se nos da en Prov. 22:6, si el fundamento espiritual que le hemos dado es sólido, cuándo sea mayor "no se aparte de él"
Nuestra meta es un joven que ame a Dios, que ame a los demás y se ame a sí mismo porque ha sido disciplinado, valorado y amado en su niñez.
Ama y acepta a tu hijo tal cual es, con su particular individualidad.
Nuestro papel como padres no es cambiarlo y forzarlo dentro de un molde que se ajusta a nuestra imagen de niño ideal, sino guiarlo, encaminarlo y entrenarlo para ser aquel que Dios en su propósito ha dispuesto que sea.
"Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, nuestras hijas como esquinas labradas, como de un palacio." "Bienaventurado el pueblo que tiene esto, bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová" (Salmo 144:12 y 15)

Por
Elisabet Aparicio de Di Benedetto
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...